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Sant Francesc

Se trata de una iglesia de estilo gótico cisterciense construida en la segunda mitad de siglo XIV. Es el único vestigio arquitectónico del desaparecido convento de Sant Francesc, fundado por Jaume I, del cual formaba parte. Por la proximidad con los palacios de la nobleza setabense se convirtió en panteón de las familias más ilustres de Xàtiva. Aquí fueron sepultados numerosos personajes: el Conde de Urgel, pretendiente de la Corona de Aragón en el Compromiso de Caspe, las hermanas de Calixto III, los abuelos de Alejandro VI, el último maestro de la orden de Montesa y muchos miembros de familias importantes de la Costera.

 

El conjunto se vio afectado por el incendio del siglo XVIII, siendo restaurado y revestido según los gustos de la época. En 1976 se eliminó su envoltorio barroco, dejando la estructura gótica original.

La iglesia consta de una única nave con arcos apuntados y cubierta de madera a dos aguas. Asimismo, presenta siete capillas laterales de crucería entre los contrafuertes interiores, donde se abrían ventanas de tracería gótica. Destaca en su interior el retablo de la Verge de la Llet, realizado por Valentí Montoliu, que pertenece a la escuela Morellano-Aragonesa.

Sant Domènec

Sant Domènec es un antiguo convento dominico construido entre el siglo XIII y XIV a petición del rey Jaume II. Los dominicos llegaron a Xàtiva para ocupar el lugar de otra orden religiosa disuelta. Cuenta la tradición que tuvieron estudios de hebreo, cuando las tres culturas: el árabe, cristiana y judía convivían enriqueciendo la vida cultural de Xàtiva, que en aquel momento era la segunda ciudad más importante del reino.

Después de la Desamortización de los bienes eclesiásticos, en 1837, el inmueble sufrió numerosas transformaciones hasta su derribo progresivo, del cual únicamente se preservó la iglesia. En 1982, ya en poder de gobierno municipal, el convento se declaró Bien de Interés Cultural y se procedió a la restauración del templo. De estilo gótico, posee una planta de nave única con seis arcos de diafragma apuntados. También se puede visitar una reconstrucción de la sala capitular y del ala sur del claustro. Actualmente el edificio aloja el Museo del Corpus, con la exposición permanente de los elementos de esta tradicional fiesta.

Sant Pere

La iglesia de Sant Pere Apóstol remonta sus orígenes al siglo XIV y se sitúa en el centro del antiguo barrio del mercat. Su estructura era sencilla, presentando una planta rectangular de arcos diafragma que dividían la nave en cuatro tramos, así como una torre adosada a la cabecera. El edificio ha sufrido varias transformaciones, siendo la más destacable la acontecida tras el incendio de 1707, que dotó a la iglesia de la concepción barroca y rococó de la época. No se sabe con seguridad, pero se cree que la ampliación de la nave y la colocación de capillas fue anterior al incendio.

El aspecto actual es consecuencia de una restauración, realizada entre 1988 y 1995, que permite observar las diferentes etapas por las que ha pasado el edificio (siglos XIV al XVIII). Destaca la techumbre de madera policromada original, además del último tramo y la cabecera, que se han dejado con el recubrimiento rococó a modo de testigo. También se han eliminado las capillas y han aparecido en el subsuelo 26 criptas.